(In)videntes de la economía

Cuando acaba la programación de prime time, las televisiones además de ofrecernos programas de Call TV nos ofrecen con mucha -demasiada- frecuencia espacios de videntes, astrólogos y tarotistas. Es suficiente verlos cinco minutos para constatar su poca credibilidad y preguntarse cómo puede alguien confiar en sus visiones. Sin embargo, la misma pregunta toca hacerse al ver como los mercados europeos siguen reaccionando ante las calificaciones de las agencias de rating. Su descrédito es demostrable; su continuo desacierto, documentable; y su ineficacia, un venenoso lastre para el futuro de la economía de los estados. Y pese a todo, siguen teniendo una influencia preocupante en los mercados.

En el brillante currículum de previsiones acertadas de las tres principales agencias de calificación, S&P, Moody’s y Fitch, destaca la triple A, la mejor calificación, a Lehman Brother’s el mismo día de su quiebra, la triple A a los bancos islandeses el mismo día de la quiebra del sistema financiero del país, o para quedarnos más cerca, la triple A a España en pleno auge de la burbuja inmobiliaria. Ésta es la fiabilidad de las agencias de calificación, la demostración del palpable y denunciado fracaso que resultan ser sus calificaciones crediticias. Sin embargo, pese a eso y a su metología opaca, que bien podría ser la lectura de la carta astral, estas agencias siguen teniendo una incomprensible influencia en los mercados financieros y consecuentemente un impacto directo en la vida de millones de ciudadanos.
Basta recordar que la bajada de nota a la deuda española de Moody’s fue lo que empujo al paquete de recortes de Rajoy del pasado mes de julio, que incluyó entre otras medidas la subida del IVA o la supresión de paga extra de Navidad a los funcionarios, para ser consciente de la fuerza de estas agencias. Y es que con el rescate directo a la banca, sin que España tuviera que preocuparse por él, que era al acuerdo al que se llegó en la cumbre europea de junio de 2012 después de que Rajoy se alineara con Monti para exigir esto entre otras medidas y antes de que en octubre Merkel tratara ese acuerdo como papel mojado, sólo los niveles históricos que alcanzaron la prima de riesgo y el bono español explican ese paquete. Y esos récords fueron la reacción de los mercados a la Baa3 que brindó Moody’s a la deuda española.
Ahora S&P amenaza con bajar la calificación de España y todo se tambalea. ¿Por qué? Esa es la pregunta a hacerse. ¿Por qué se sigue confiando en estas agencias después de tantos errores? ¿Cómo puede medir confianza un órgano que inspira tan poca?
En medio de esa sensación de impotencia que genera la aberración que haya inversores que sigan confiando en esas agencias, llegan algunas buenas noticias. La primera, la norma de la Eurocámara para regular la publicación de sus calificaciones y para atribuirles responsabilidad civil ante una grave negligencia -una más- que perjudique a algún inversor. Y la segunda, y mejor aún, la demanda civil interpuesta por los propios Estados Unidos a S&P por tantos y tantos errores en sus calificaciones, responsables en parte de la actual crisis mundial. Un aviso en toda regla desde los dos lados del Atlántico que se les ha acabado jugar con la estabilidad de tantas economías y con la situación de millones de personas. La mala noticia que contrasta con esto, es el impasse en el que se encuentra el proyecto de agencia de calificación europea e independiente que pretendía poner en marcha el alemán Markus Krall. La falta de financiación está siendo un obstáculo para conocer las verdaderas y desinteresadas calificaciones de los estados europeos.
Ha llegado la hora de deshacerse de estos oráculos del siglo XXI, de estos (in)videntes del mundo financiero y de la economía. Eso sí, a los inversores siempre les quedará llamar a Esperanza Gracia por si hay algo que les inquieta, les atormenta o les perturba.

Para más información, mi reportaje sobre agencias de calificación: Rating, el poder de la desconfianza

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s