“Un tercer pacto como los anteriores”

07_09-foto-csp
Mesa de seguimiento de los acuerdos de Govern, con Daniel Bachiller. @PdmIllesBalears

“Sería difícil de explicar un tercer pacto como los anteriores”. El líder de Podemos, Alberto Jarabo, garantizaba durante la campaña electoral previa a las elecciones autonómicas de 2015 que los esquemas del primer y segundo Pacte de Progrés no se repetirían: no habría ni intereses particulares en la mesa de negociación ni reparto de sillas; emblemas de las relaciones entre Unió Mallorquina y los partidos de la izquierda que permitieron los dos pactos anteriores. Cuando ha pasado más de un año y la presidenta Francina Armengol se enfrenta a su primer debate de política general, queda de relieve que el tercer Pacte, desde sus cimientos, se parece demasiado a los dos anteriores.

Que el alto cargo de Podemos Daniel Bachiller condicionara el apoyo de su formación al Pacte en mantener la financiación de su laboratorio, no retrata al partido de Pablo Iglesias, sino a PSIB y Més, que, tocando el poder con la yema de los dedos, volvieron a claudicar. Echando la vista atrás, socialistas y econacionalistas llegaron al Govern aceptando que Xelo Huertas fuera la presidenta del Parlament, que Toll-Messía fuera síndico de cuentas a pesar de no cumplir los requisitos y que las arcas de la comunidad siguieran pagando el laboratorio que dirige Bachiller y que hoy recibe el 22 por ciento de los fondos previstos para investigación. Tras salir a la luz el episodio del científico como negociador podemita, se entiende que Més pida a Podemos que sean su secretario general y su portavoz, Alberto Jarabo y Laura Camargo, sus interlocutores.

Si al cariz de las negociaciones con Podemos le sumamos el intento de contratación del exjefe de prensa de Maria Antònia Munar condenado por corrupción y los planes para que el juez Pedro Barceló, amigo personal de la expresidenta de UM, sea el Síndic de Greuges, el tercer Pacte acaba teniendo un aire vintage que evoca a cualquiera de los dos anteriores. Evidentemente, el caso Bachiller no permite equiparar a Podemos con UM. Dios nos libre. Lo comparable y grave del tema es la timidez de PSIB y Més, incapaces de levantar la voz más allá del susurro, por miedo a dinamitar ahora la negociación de los presupuestos.

En el déjà vu de la deuda otra vez al alza, de los hoteleros en armas contra la ecotasa y de los llantos de siempre contra Madrid, Armengol deberá explicar, en su primer debate de política general como presidenta, qué diferencia a este Pacte de los dos anteriores y qué le hace pensar que no vaya a acabar como los otros.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s